Veja como o Actiz LIMS pode transformar seu laboratório
Peça uma demoCómo elaborar, controlar y enviar la FDS sin perder el control de las versiones
Elaborar una Ficha de Datos de Seguridad (FDS) es solo una parte del trabajo. Una vez preparada, debe pasar por revisión, ser aprobada, llegar a los clientes y permanecer disponible para consulta en la versión correcta.
Es en este flujo donde aparecen problemas como documentos desactualizados, envíos sin registro, archivos duplicados y dificultad para recuperar el historial de revisiones.
Para evitar esos problemas, el laboratorio necesita definir cómo se gestionará la FDS desde la elaboración hasta la distribución y el archivo. A continuación, vea cómo organizar cada etapa y dónde un sistema LIMS puede ayudar.
1. Elaboración: reúna la información necesaria
La elaboración de la FDS comienza con la recopilación y consolidación de la información sobre el producto. Esto incluye la composición, las propiedades físico-químicas, la clasificación de peligros, la información toxicológica y ecológica, y los datos regulatorios aplicables.
La FDS debe seguir la estructura de 16 secciones establecida por la ABNT NBR 14725. Para completar esta información de forma consistente, es importante identificar las fuentes utilizadas y definir quién es responsable de la elaboración y de la actualización del documento.
Cuando los datos están dispersos en hojas de cálculo, documentos y sistemas distintos, aumenta el riesgo de inconsistencias entre versiones o entre documentos de productos relacionados.
Cómo organizar esta etapa: mantenga los datos de cada producto identificados y actualizados, defina un responsable de la elaboración y establezca un flujo para tratar los cambios en la información de origen.
2. Revisión y aprobación: verifique antes de distribuir
Una FDS completada no está necesariamente lista para distribuirse. Antes de su liberación, es necesario verificar que la información sea consistente y que el documento cumpla con los requisitos aplicables.
Entre los puntos de control se encuentran:
- Coherencia entre la composición, la clasificación de peligros y los elementos de comunicación de peligro.
- Actualización de los teléfonos y de la información de emergencia.
- Completar la identificación del documento, la fecha y el número o identificador de la revisión, según el procedimiento adoptado.
- Verificación de la información regulatoria aplicable.
- Registro de la revisión y de la aprobación por parte de los responsables competentes.
La aprobación debe dejar un historial verificable: quién revisó, quién aprobó y cuándo se liberó el documento.
Cómo organizar esta etapa: establezca criterios de revisión, defina las responsabilidades de cada participante e impida que una versión aún no aprobada se trate como documento vigente.
3. Control de versiones: sepa qué FDS está vigente
Uno de los principales riesgos en la gestión de FDS es la circulación de versiones distintas del mismo documento.
Esto puede ocurrir cuando un archivo se actualiza en una carpeta, pero sigue disponible en un correo antiguo, en un área compartida o en la computadora de quien hizo el último envío.
El problema no se resuelve solo guardando el archivo nuevo. Es necesario identificar la versión vigente, conservar el historial de las anteriores y controlar los lugares donde el documento está disponible.
Cómo organizar esta etapa: mantenga una identificación clara de las revisiones, defina dónde se publicará la versión vigente y establezca cómo se retirarán las versiones sustituidas de los puntos de consulta, sin eliminar el historial necesario.
La FDS vigente también debe estar accesible para las personas que necesitan consultarla durante el almacenamiento, la manipulación, la expedición y las demás actividades pertinentes.
4. Distribución y envío al cliente: registre lo que se envió
Disponer de una FDS no es lo mismo que comprobar su distribución.
Cuando un cliente solicita el documento, el equipo debe localizar la versión correcta y enviarla. Si existe una revisión posterior, también debe haber una regla que determine cuándo es necesario un nuevo envío, quién será responsable de hacerlo y cómo se registrará la comunicación.
Sin ese control, es difícil responder preguntas simples: ¿qué versión se envió a determinado cliente? ¿En qué fecha? ¿El documento se actualizó después de eso? ¿El cliente necesita recibir la revisión más reciente?
Cómo organizar esta etapa: registre, según el proceso aplicable, el producto, la versión enviada, el destinatario, la fecha del envío y las evidencias disponibles. Defina también los criterios para comunicar las revisiones a los clientes.
Estos registros facilitan el seguimiento de los envíos y la recuperación de la información cuando hay una solicitud o una auditoría.
5. Archivo y actualización: mantenga el historial
La gestión de la FDS no termina después del envío. Las versiones anteriores deben conservarse según los requisitos aplicables y la política de retención de la organización.
También es necesario establecer cuándo se revisará el documento. Además de las revisiones periódicas previstas en el procedimiento, los cambios en la composición, en las propiedades del producto, en la clasificación de peligros o en los requisitos regulatorios pueden exigir una evaluación extraordinaria.
El punto central es asegurar que un cambio relevante sea identificado, evaluado y remitido a revisión, sin depender exclusivamente de la memoria de quien administra los documentos.
Cómo organizar esta etapa: defina los criterios que disparan una revisión, los responsables de la evaluación y la forma de mantener el historial de cambios y aprobaciones.
¿Cómo puede ayudar un LIMS en la gestión de la FDS?
Controlar este flujo manualmente se vuelve más laborioso a medida que aumenta el número de productos, clientes y revisiones. Las hojas de cálculo y las carpetas compartidas pueden almacenar documentos, pero no siempre ofrecen la trazabilidad necesaria para seguir todo el proceso.
Un LIMS puede apoyar la gestión al centralizar la información relacionada con los productos e integrar el control documental a las rutinas del laboratorio. Según los recursos disponibles y la configuración del sistema, esto puede incluir:
- Centralización de la información: organización de los datos asociados a cada producto.
- Control de revisiones: identificación de la versión vigente y conservación del historial.
- Flujo de revisión y aprobación: registro de las etapas y de los responsables, según las funcionalidades configuradas.
- Trazabilidad: recuperación del historial de cambios y de las acciones registradas en el sistema.
- Apoyo a la distribución: organización de los registros de envío y seguimiento de las revisiones, cuando este flujo esté contemplado en la solución.
Es importante delimitar el papel de la tecnología: el LIMS no sustituye la evaluación técnica, la clasificación de peligros ni la responsabilidad profesional por la elaboración y la aprobación de la FDS. Su función es ayudar a organizar el proceso, reducir controles paralelos y hacer la información más trazable.
En Actiz, la gestión de la FDS puede formar parte de una rutina de laboratorio más integrada, en la que la información, los documentos y los registros se tratan de forma organizada.
Conozca también cómo funciona la gestión de FDS en el LIMS y vea cómo elaborar la FDS con apoyo del sistema LIMS. Si su punto de partida es el cambio de nombre del documento, lea la guía del cambio de FISPQ a FDS.
Preguntas frecuentes
¿Quién debe elaborar y aprobar la FDS?
Quien tenga competencia técnica para clasificar el producto y completar las 16 secciones de la ABNT NBR 14725; la organización define al responsable de la elaboración y a quien aprueba.
¿Cómo saber qué versión de la FDS está vigente?
Manteniendo una identificación clara de las revisiones, definiendo dónde se publica la versión vigente y retirando las versiones sustituidas de los puntos de consulta, sin borrar el historial necesario.
¿Qué registrar en el envío de la FDS al cliente?
El producto, la versión enviada, el destinatario, la fecha del envío y las evidencias disponibles, según el proceso aplicable.
¿Un LIMS sustituye la evaluación técnica de la FDS?
No. El LIMS no sustituye la evaluación técnica, la clasificación de peligros ni la responsabilidad profesional; ayuda a organizar el proceso y a hacer la información más trazable.




